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Verdades y Mentiras Sobre: Té, Café y Mate

Pros y contras del té, café y mate

 

El té, el café y el mate son las bebidas más populares para desayunar, merendar o, incluso, tomarse un descanso. Estas tres opciones, aunque ricas, no son las mejores para nuestra salud -al menos tal como las consumimos- porque son estimulantes del sistema nervioso central.

Beneficios y Contras del Té, Café y el Mate

Por lo tanto, vivir sin ellos sería mucho mejor. Los podemos eliminar totalmente de nuestra vida, porque no necesitamos nada de lo que nos dan para vivir, pero son un hábito y, como tal, ocupan un determinado lugar en nuestra alimentación. Por eso, que si los quitamos debemos remplazarlos por algo porque se puede sufrir un brote de ansiedad que seguramente se llenará con comida, chocolates u otros estimulantes del sistema nervioso central.

Por eso la mejor decisión es remplazarlos por otras infusiones más saludables», recomienda Natalia Amengual, licenciada en Nutrición, especialista en alimentación saludable.

¿Eres de las que toman una de estas bebidas antes de irse a dormir?

Té Negro

 

el té bebida excitante

El té negro -el de saquito que se compra en el supermercado- es un estimulante, por eso a la noche es mejor evitarlo. Si lo tomas de día, Amengual recomienda mezclarlo con hierbas con propiedades más beneficiosas para la salud: «la manzanilla es recomendable para desinflamar tanto la parte digestiva como para eliminar líquidos; la cola de caballo es ideal para eliminar líquidos y edemas; el tilo es conocido porque es un calmante natural. Y la menta y la peperina ayudan a la digestión».

Café

café crea adicción

El café tiene un alto componente de cafeína que es un estimulante del sistema nervioso central, más que el té. «El problema es que cuando se va ese estímulo y pasa el efecto, caemos por debajo de lo que estábamos antes de beber el café, por lo que volvemos a necesitar otra dosis pero más grande, volvemos a subir y al rato caemos de nuevo», advierte la especialista. Y refuerza: «Genera adicción, igual que el té y el mate, porque todo lo que estimula al sistema nervioso central genera adicción a ese estímulo».

Pero también tiene bondades: retrasa el Alzheimer, es un regenerador natural, tiene propiedades antienvejecimiento y ayuda a personas con depresión.

Si no quieres perder ese shock de energía matinal, puedes tenerlo de manera un poco menos dañina. Hay un té verde de tres años de secado, que se llama té bancha y tiene el mismo efecto estimulador pero lo logra remineralizando el cuerpo; es decir, le suma minerales a tu organismo.

Mate

el mate es excitante

Para las que van con el mate a todas partes, la recomendación es adicionarle otras hierbas o cambiar la yerba de la góndola del súper por una opción orgánica. De todos modos, un matecito no le hace mal a nadie y es una sustancia mucho menos adictiva que el café.

¿Qué hacer para ir dejando estas bebidas?

Si no tenemos el tiempo, el dinero o las ganas para cambiar nuestra alimentación se pueden modificar un poco algunos hábitos para no dañar al organismo: por la noche es mejor no tomar ninguna de estas tres infusiones porque pueden interferir en el descanso.

La medida recomendada de café por día es dos tazas y de té negro, tres. Una hora antes y una hora después de las comidas principales es el límite recomendable para beberlos, ya que estas infusiones tienen oxalatos, una sustancia que compite directamente con la absorción de los nutrientes. «Por esto, el café con leche es una contradicción, ya que todos los oxalatos del café interfieren en la absorción del calcio y la vitamina A de la leche», explica la nutricionista. Y amplía: «Por lo tanto, no es recomendable que los niños tomen café con leche y, para quienes lo toman, es mejor que usen muy poca leche o que elijan las suplementadas».

Por último, el azúcar tiene la particularidad de amplificar el efecto estimulante de estas bebidas porque es energizante en sí misma. Entonces, prefiere azúcar integral o de mascabo, que suman energía pero también fibras y son más saludables. Y si lo tomas amargo, ¡mejor!

Reemplazar el café, el té y el mate

El café de la noche, cámbialo por un café de cereales: está hecho a partir del torrado de un cereal como la cebada o el centeno y es muy rico. También hay café de harina de algarroba, que tiene sabor a chocolate, por lo que da la sensación de estar tomando un capuccino.

Como si fuera poco, te aporta nutrientes. Si te gusta el café colombiano bien fuerte, prueba el de higo que te va a encantar. El café de la mañana, en tanto, cámbialo por el té bancha.

En lugar de té, elige tisanas e infusiones de hierbas: manzanilla, tilo y cedrón son una buena opción. Si no tienes tiempo de ir a la dietética, aunque sea compra los de saquito del súper. A la noche, para desacelerarte e ir a dormir bien sedada, mezcla igual cantidad de valeriana, pasionaria y manzanilla (¡también sirve para el colon irritable!).

Mate: cambia la yerba de siempre por una orgánica o mezcla mitad de yerba con mitad de hierbas.